¡Es una situación grave! ¡Fuera los y las racistas – dentro las y los feministas!

Es hora de crear una Unión Europea abierta, donde los derechos humanos, la igualdad y equidad de género y la justicia social estén en la parte superior de la agenda. Cuando otros y otras tratan de restringir nuestros derechos, tenemos que estar presentes donde se toman las decisiones. Necesitamos más feministas en el espacio del poder. ¡Fuera los y las racistas y dentro las y los feministas!

Es hora de crear una Unión Europea abierta, donde los derechos humanos, la igualdad y equidad de género y la justicia social estén en la parte superior de la agenda. Cuando otros y otras tratan de restringir nuestros derechos, tenemos que estar presentes donde se toman las decisiones. Necesitamos más feministas en el espacio del poder. ¡Fuera los y las racistas y dentro las y los feministas!

La elección al Parlamento Europeo debe verse a la luz de que partidos racistas, nazis y fascistas de toda Europa se están movilizando. Varios de ellos ya están en el Parlamento Europeo y existe un gran riesgo de que el grupo crezca. Si no se hace lo suficiente para combatir la discriminación estructural, se les dará alas a las fuerzas racistas y conservadoras. Tenemos que elevar el nivel de ambición en el trabajo por la democracia y por los derechos humanos universales. Más partidos e iniciativas feministas están formándose en Europa y nuestro objetivo a largo plazo es que juntos y juntas formemos un grupo parlamentario feminista.

La Iniciativa Feminista sueca va a la elección para ser una opción para todas las personas que quieran ver una tendencia diferente. Nuestra política se trata de igualdad, derechos humanos y libertad respecto a todas las formas de discriminación. Queremos reasignar los recursos y apostar por el bienestar, la sostenibilidad, la accesibilidad y la seguridad humana.

Desafiamos la imagen de Suecia y Europa como paraísos de equidad e igualdad de género. Es una imagen falsa que reduce los problemas y obstaculiza un cambio real. Es una imagen utilizada por los nacionalistas para representar la opresión de las mujeres como un problema extranjero proveniente de otras partes del mundo. Los derechos de las mujeres se utilizan como bate de béisbol en una retórica racista que tiene el propósito de cerrar las fronteras. Al mismo tiempo, esos mismos partidos llevan a cabo la política más misógina. La atención se centra también en la cultura, de la que se afirma que es uniforme a nivel nacional y se la utiliza para construir fronteras entre las personas.

Queremos un mundo sin fronteras, una Unión Europea abierta, donde los derechos humanos de las personas refugiadas y las personas migrantes indocumentadas sean respetados. La actual política de inmigración hace que la gente de la parte rica del mundo pueda viajar sin impedimentos mientras las refugiadas y los refugiados arriesgan sus vidas para venir a Europa. Los estrictos requisitos de visado consolidan desequilibrios de poder entre los estados y abren la posibilidad de explotación de seres humanos. Los muros elevados y las fronteras cerradas conllevan que la trata de personas aumente y con ella un comercio sexual global en crecimiento.

La violencia de los hombres contra las mujeres limita la libertad de acción de las mujeres tanto en el hogar como en público. Para eliminar la violencia se necesita tanto un análisis feminista de todas las áreas de la política, como acciones vigorosas en la UE. Las mujeres tienen salarios más bajos y más a menudo contratos laborales inseguros. Se necesita hacer más seguro y libre de discriminación al mercado de trabajo. A menudo se espera de las mujeres que carguen con la responsabilidad principal de niños y niñas, personas enfermas y ancianos y ancianas. Todas las mujeres deben recibir las condiciones para poder combinar la vida familiar con la vida profesional. Sistemas de atención bien desarrollados para la niñez y para personas de la tercera edad juegan un papel crucial en el logro de este objetivo.

La UE es un escenario importante para crear un mundo sostenible y enfrentar los desafíos ambientales. La política climática debe basarse tanto en la solidaridad global, como en una política de distribución justa y con equidad e igualdad de género entre los países de la UE. El nivel de ambición de la política climática de la UE tiene un gran impacto en la política medioambiental y climática, tanto en la internacional como en la sueca. Los próximos años serán críticos respecto a si el aumento de la temperatura podrá mantenerse debajo de niveles que tendrán consecuencias desastrosas de no lograrlo.

La política agrícola de la UE financia un cultivo que es insostenible tanto económica como ecológicamente, con una cría animal llena de fallas. Los fondos tienen que reorientarse para promover una agricultura, una silvicultura y una industria pesquera éticas y sostenibles. La UE hace difícil que los países pobres lleguen al mercado europeo. Es una política a la Robin Hood, pero invertida. En lugar de ello, queremos garantizar el acceso de los países pobres al mercado de la UE.

Es necesario romper el déficit democrático y la dominación masculina en la UE con una política que sea capaz de ver el vínculo entre la democracia y los derechos humanos. Con más feministas y antirracistas en Bruselas se transforma la agenda política.

Abrir las fronteras

Mientras el mundo esté marcado por injusticias –como la guerra, la represión estatal, la persecución, la pobreza, la violencia, el abuso sexual y la falta de derechos– habrá personas que optan por viajar a través de las fronteras o huir en busca de refugio y de una vida más digna en otro país. Esto aplica tanto dentro como fuera de la Unión. La Iniciativa Feminista sueca considera que cada ser humano debería tener el derecho y la oportunidad de vivir una vida segura.

Una Europa pacífica

Hay que acabar con todos los planes para una alianza de defensa, un ejército y rearme militar conjuntos. Los países europeos deben contribuir a la paz mundial a través de comercio justo, diplomacia e inversión social – no a través de alianzas militares y programas de armas. Hay que cancelar la exportación de armas y reajustar la industria armamentística a producción civil.

Proteger la democracia

En algunos países de la UE la democracia camina hacia atrás. Se necesita un mecanismo de control para garantizar que los países miembros cumplan con los criterios requeridos para obtener la membresía. Una membresía implicará obligaciones. Las violaciones a los derechos humanos constituirán un motivo para sanciones.

Ser libre de violencia y explotación sexual

La violencia de hombres contra mujeres es el mayor problema de seguridad de Europa. Queremos ver una Europa libre de trata de personas y prostitución, y por eso el trabajo contra todas las formas de violencia tiene que intensificarse. Hay que exportar la ley sueca sobre comercio sexual al resto de Europa. Hay que aumentar la disponibilidad de protección y apoyo a las víctimas de la violencia, enjuiciar a los y las delincuentes y aumentar la seguridad jurídica a través del aumento de conocimiento y del trabajo preventivo.

Una Europa accesible

Libertad de circulación dentro de Europa también para las personas con discapacidad. La inaccesibilidad deberá ser clasificada como discriminación y la Convención de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad tiene que implementarse para que todas las personas, independientemente de su funcionalidad, puedan viajar, trabajar y estudiar en la UE, así como participar sin barreras en elecciones y procesos democráticos.

Trabajo activo por la equidad e igualdad de género

Hay que establecer una cartera de la Comisión Europea para la equidad e igualdad de género y una para la no discriminación. Hay que darles estatus y prioridad a las cuestiones de equidad e igualdad de género en el Parlamento. Deben realizarse análisis de equidad e igualdad de género generalizados de los presupuestos anuales de la UE. Todos los países miembros y todos los órganos de la UE tienen que recibir directivas para corregir la subrepresentación de las mujeres y de las minorías en los procesos de toma de decisiones y de planificación.

Sexualidad, identidad y salud reproductiva

En un número creciente de países de la UE se restringe el derecho al aborto bajo la presión de fuerzas socialconservadoras y nacionalistas. Fuerzas similares contribuyen a que se restrinjan los derechos de las personas LGBT para formar familia y vivir abiertamente sin temor a la intimidación y a la violencia. Además se priva a las transpersonas del derecho a su propio cuerpo mediante, entre otras cosas, la esterilización forzada. Ya es hora de empezar a ver como un derecho inherente al ser humano la autodeterminación sobre el propio cuerpo y el derecho a vivir abiertamente, independientemente de la sexualidad, la identidad de género y la expresión de género.

Educación preescolar y guarderías para todas y todos

La carencia de educación preescolar y guarderías se basa en la idea del hombre como sostén principal de la familia y norma en la vida laboral. Esto es un serio obstáculo para la equidad e igualdad de las relaciones y el desarrollo económico. La educación preescolar y las guarderías necesitan ampliarse en toda la UE. Los derechos de las niñas y los niños a la atención y a la participación deben ponerse en primer lugar.

Una política climática feminista

La Iniciativa Feminista sueca tiene una visión de un sistema energético sostenible basado en recursos renovables y en un mínimo de emisiones de gases productores del efecto invernadero. Es un sistema en el que los recursos se distribuyen equitativamente entre los seres humanos y en solidaridad con las generaciones futuras. Necesitamos reajustar y desafiar la idea de un crecimiento constante y de consumo en aumento. La Unión tiene que dirigir los recursos a las inversiones en energía renovable, a una red ferroviaria integrada, así como a la supresión de la energía nuclear y del uso de combustibles fósiles. F! quiere promover una agricultura sostenible en la que las cuestiones de protección animal se salvaguarden y desarrollen. Existe una clara relación entre una mejor cría animal y un clima mejor.

Una economía feminista

Vemos como más y más países europeos eligen poner los intereses económicos a corto plazo por encima de los derechos humanos. Son afectados especialmente los grupos sociales más vulnerables. Los intereses económicos no deben prevalecer nunca sobre las necesidades humanas. Cada vez más decisiones económicas cruciales han sido puestas fuera del alcance de la democracia. Los paraísos fiscales tienen que subordinarse a las normas y regulaciones de la UE y la economía especulativa debe ser suprimida.